La película argentina LAS CORRIENTES llega a los cines de EE.UU. a partir del 29 de mayo

Kino Lorber anuncia el estreno en cines de Estados Unidos de Las corrientes, el tercer largometraje de la aclamada cineasta argentino-suiza Milagros Mumenthaler (Abrir puertas y ventanas, La idea de un lago). Aclamada en varios festivales internacionales de cine, incluyendo Toronto, Nueva York y San Sebastián, la película se estrenará el viernes, 29 de mayo en Film at Lincoln Center en Nueva York, seguida por el Laemmle Royal en Los Ángeles el viernes, 5 de junio, antes de expandirse a salas seleccionadas en todo el país.

En Las corrientes, Mumenthaler explora los límites frágiles de la identidad y el trauma latente. Mientras se encuentra en Suiza para recibir un premio de la industria de la moda, la diseñadora argentina Lina (interpretada con notable precisión por Isabel Aimé González-Sola) es invadida por un impulso repentino e inexplicable de sumergirse en un río helado. Aunque sobrevive y regresa a su vida en Buenos Aires, queda transformada para siempre. 

Atrapada por un miedo paralizante al agua, Lina empieza a distanciarse de su esposo (Esteban Bigliardi, La sociedad de la nieve) y de su carrera, refugiándose en un aislamiento cada vez más profundo mientras se enfrenta a preguntas existenciales que creía enterradas.

Con Las corrientes, Mumenthaler continúa su rigurosa exploración de la memoria y lo no dicho. Al evitar los ritmos narrativos tradicionales en favor de un enfoque más táctil e inmersivo, captura el colapso interno de una mujer con una intimidad sorprendente, consolidándose aún más como una arquitecta vital del cine argentino contemporáneo.

A lo largo de la película, emplea un lenguaje visual, sensorial y profundamente interno para trazar la distancia psicológica entre la fachada pública de Lina y su desmoronamiento privado. Al priorizar la atmósfera y la tensión existencial sobre las mecánicas narrativas convencionales, Mumenthaler crea un evocador estudio sobre el desplazamiento y la fractura emocional que perdura mucho después del último plano. Tejiendo con maestría hilos oníricos y alucinatorios en una narrativa silenciosamente cautivadora, Mumenthaler consolida su esta